14 Jul El Estado colombiano reconoció su responsabilidad internacional en el Caso María G. y Familiares y reafirmó su compromiso con la protección de los derechos de las mujeres.
Bogotá, 14 de julio de 2026. En cumplimiento de las recomendaciones emitidas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), el Estado colombiano realizó el Acto Público de Reconocimiento de Responsabilidad Internacional y Solicitud de Perdón en el Caso No. 13.601, María G. y Familiares, en una ceremonia llevada a cabo en el Museo Casa de la Memoria de Medellín.
Este acto constituye una medida de satisfacción orientada a reconocer la responsabilidad internacional del Estado, dignificar a María G. y a su familia, preservar la memoria de lo ocurrido y contribuir a la reparación integral mediante el reconocimiento de la verdad, la reivindicación de la dignidad de las víctimas y el fortalecimiento de las garantías de no repetición.
Durante la ceremonia, el Estado colombiano reconoció su responsabilidad internacional por la violación de los derechos a las garantías judiciales, la igualdad ante la ley y la protección judicial, consagrados en la Convención Americana sobre Derechos Humanos, en relación con los derechos a la integridad personal (artículo 5), a la honra y la dignidad (artículo 11) y la obligación general de respetar y garantizar los derechos prevista en el artículo 1.1 del mismo instrumento.
Asimismo, reconoció la vulneración de los artículos 1, 6 y 8 de la Convención Interamericana para Prevenir y Sancionar la Tortura, así como del artículo 7 de la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer (Convención de Belém do Pará), en perjuicio de María G., como consecuencia de la ausencia de una investigación pronta, diligente, efectiva y con enfoque de género respecto de los hechos victimizantes ocurridos el 26 de noviembre de 2002.
En desarrollo del acto, el Estado colombiano expresó un mensaje de reconocimiento y de solicitud de perdón a María G. y a su familia por el sufrimiento ocasionado, así como por las falencias institucionales que impidieron garantizar su derecho de acceso a la justicia. De igual forma, reafirmó su compromiso de continuar fortaleciendo las políticas, mecanismos e instituciones dirigidas a prevenir, investigar, sancionar y erradicar todas las formas de violencia contra las mujeres, garantizando una respuesta estatal con enfoque de derechos humanos, perspectiva de género y debida diligencia.
La ceremonia contó con la participación de María G. y sus familiares, del Grupo Interdisciplinario por los Derechos Humanos (GIDH), representante de las víctimas, así como de entidades del orden nacional y organizaciones comprometidas con la protección de los derechos humanos.
El Estado destacó la labor desempeñada por el GIDH, cuya representación jurídica y acompañamiento permanente fueron fundamentales para que la voz de María G. y de su familia fuera escuchada.
El acompañamiento del GIDH durante más de dos décadas refleja la importancia de la defensa de los derechos humanos y del acceso efectivo a la justicia para las víctimas de violencia basada en género, así como el papel que desempeñan las organizaciones de la sociedad civil en el fortalecimiento del Estado de Derecho y en la construcción de garantías para las mujeres que han enfrentado graves violaciones a sus derechos.
La Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado, en coordinación con las entidades competentes, acompañó la preparación y realización de esta medida de satisfacción como parte del cumplimiento de las recomendaciones formuladas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, reafirmando el compromiso del Estado colombiano con el respeto y la garantía de los derechos humanos.
Con este acto, el Estado colombiano avanza en el cumplimiento de sus obligaciones internacionales y renueva su compromiso con la reparación integral de las víctimas, la defensa de los derechos de las mujeres, el fortalecimiento del acceso a la justicia y la construcción de una cultura de respeto por la dignidad humana, la igualdad y la no repetición.
